Polémica en Salta: Cargnello no asiste a una audiencia y realizan otro abrazo al convento

El arzobispo está en la 120ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA). Esta tarde, diferentes sectores apoyarán a las monjas que denunciaron violencia de género.

Mons. Mario Cargnello
Mons. Mario Cargnello

03 Mayo de 2022 09.32

Las miradas vuelven a estar hoy en la Iglesia Católica. El arzobispo de Salta, monseñor Mario Cargnello, no asistirá a la audiencia judicial prevista para hoy, mientras que esta tarde, a las 17, diferentes sectores realizarán otro abrazo solidario al convento San Bernardo en apoyo a las monjas carmelitas.

La audiencia judicial se suspendió debido a que la máxima autoridad de la Iglesia Católica salteña participa desde ayer y hasta el viernes de la 120ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), en Buenos Aires.

La audiencia era en el marco de la causa iniciada por la denuncia de violencia de género que radicaron las monjas del convento San Bernardo en contra de Cargnello; Martín de Elizalde, obispo emérito, y Lucio Ajaya, vicario cooperador de la Catedral de Salta. Las actuaciones están asentadas en el Juzgado de Violencia Familiar y Género 3.

Ayer la defensa del arzobispo informó las actividades de Cargnello a la jueza de Violencia Familiar y de Género 3, Carolina Cáceres Moreno, quien entiende en la causa. Así lo hizo saber el abogado Eduardo Romani al precisar que monseñor se encuentra de viaje participando de la Conferencia Episcopal Argentina.

La nota fue presentada ayer por el letrado advirtiendo que se encuentra fuera de Salta por lo que no podrá presentarse. Romani también presentó un recurso de apelación contra la resolución de la jueza Cáceres Moreno, quien no hizo lugar al planteo de declinación de competencia. El recurso deberá ser resuelto por la sala de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial que por sorteo corresponda.

La semana pasada, Cáceres Moreno no hizo lugar a un planteo de incompetencia formulado por la defensa del arzobispo, quien entendió que, en esta causa, corresponde la intervención del fuero eclesiástico, de conformidad al Concordato con la Santa Sede de 1966. Cáceres Moreno, que apenas recibió la denuncia realizada ante la Oficina de Violencia Familiar y de Género, dictó una serie de medidas precautorias, consideró que se encuentra habilitada para intervenir en la causa, en el marco de los tratados Internacionales de Derechos Humanos y leyes nacionales y provinciales que rigen la materia.

Entre esos tratados y leyes la magistrada citó a la Convención Cedaw, la Convención de Belém do Pará, la ley nacional 26.485, y las leyes provinciales 7.888 y 8.158, y explicó que en la materia se deben aplicar principios de tutela efectiva, inmediación y oficiosidad, entre otros. Consideró importante puntualizar que en el acuerdo entre el Gobierno argentino y la Iglesia Católica firmado en 1966 se garantizó a la Iglesia su autonomía para el libre ejercicio de su poder espiritual y también su competencia para el logro de sus fines específicos.

En este sentido, aseguró que ello no es obstáculo para que el Estado argentino pueda actuar para garantizar los derechos constitucionales de todos sus habitantes.

Datos del caso

“Hay algo que debe estar claro y es que no hay un enfrentamiento entre las monjitas y el arzobispo, de ningún tipo. De hecho, estamos preocupados particularmente por las monjas y por esta situación. No lo tomamos como una afrenta al monseñor. Lo tomamos, al contrario, con suma preocupación porque entendemos que tiene que haber algo más en esta historia que debe investigarse para que hayan llegado las monjitas a esta denuncia que se hizo”, expresó el 22 de abril el abogado Eduardo Romani en una entrevista. 

Tras la denuncia, radicada días antes de Semana Santa, la jueza dispuso de manera provisoria intimar a Cargnello, De Elizalde y Ajaya a que se abstengan de ejercer actos de violencias de todo tipo y bajo cualquier modalidad en contra de la madre priora María Fátima del Espíritu Santo, otras dos monjas mencionadas en la denuncia y las demás hermanas del monasterio de clausura. Además, a los tres denunciados se les prohibió el acercamiento a 300 metros del convento San Bernardo, que está en el centro de la capital salteña, sobre la calle Caseros, donde se ordenó custodia policial. La denuncia, que está en el Juzgado de Violencia Familiar y Género 3, fue asentada en la Justicia ordinaria por la priora de la congregación, la madre principal, y otra monja. 

Organizaciones darán apoyo a las Carmelitas Descalzas

Diferentes organizaciones emitieron comunicados en las últimas horas y anunciaron que se sumarán al abrazo al convento previsto para las 17.
La Multisectorial de Mujeres de Salta expresó: “Celebramos que estas religiosas, hayan merituado las consecuencias políticas de ser mujeres, como para atreverse a romper el paradigma del silencio y la obediencia, dentro de una estructura machista y patriarcal como la Iglesia Católica (SIC)”.
 

“Con hábitos o sin ellos, continúan siendo mujeres en búsqueda de la ciudadanía religiosa, política, económica, en un espacio, donde gran parte de la sociedad, desde una perspectiva ideológica medieval, naturaliza tanto la sumisión de las mujeres, como las medidas de disciplinamiento, cuando la sumisión se quiebra”, agregaron. 
El Instituto Laico de Estudios Contemporáneos Argentina y su Delegación Salta, tras duras críticas, invitó “a la sociedad salteña a tener una postura empática y de acompañamiento ante la situación de violencia de género que atraviesan las hermanas del convento San Bernardo. Y nos sumamos al abrazo simbólico a realizarse a horas 17”.
Desde el Instituto Jurídico de Género Salta también se pronunciaron tras conocer la denuncia por violencia de género que radicaron las monjas.

“No hay que desviar el foco en la Virgen del Cerro”

Un grupo de servidores de la Virgen del Cerro pidió al Arzobispado de Salta “no desviar el foco del problema”. “Aquí hay una denuncia por violencia de género, no entra en cuestión la Virgen del Cerro o la fundación. Se dijeron muchas inexactitudes”, afirmaron.
El grupo compuesto por Victoria Gallo, Sergio Terán, Magdalena Diez, Gustavo Portella y Eduardo Noman rechazaron el documento de la Nunciatura que hizo circular el Arzobispado. 
 

“Las carmelitas no fueron al cerro, pero conocen de la obra de la virgen sobre las filmaciones”, afirmó Gallo. Consideraron incluso que algunas acciones terminan de revictimizar a las monjas de clausura. 
La Nunciatura en su documento estableció: “La Comunidad de las Hermanas Carmelitas de Salta no debe en ningún modo involucrarse en actividades ligadas a la así conocida 'Obra yo soy la Inmaculada Madre del Divino Corazón Eucarístico de Jesús y yo soy el Sacratísimo Corazón Eucarístico de Jesús' y sostener esta actividad”
Gallo negó que las monjas permitieran a los fieles residir en modo permanente en el terreno del monasterio. “Es un comunicado que tiene errores. Decir además que la señora Maria Livia (Galiano) vive en locales del monasterio, es mentira; es ciencia ficción”, agregó la mujer. (Fuente El Tribuno de Salta)