Crucero General Belgrano: homenajes a 40 años del hundimiento en la guerra

La cúpula de la Armada, el Ministerio de Defensa y los familiares de las víctimas recuerdan a la nave desde el lugar que partió hacia su última misión el 16 de abril de 1982.

02 Mayo de 2022 12.01

Mientras la cúpula de la Armada y el Ministerio de Defensa, a bordo del rompehielos Irizar, viajan hacia el sitio del hundimiento del Crucero General Belgrano, la fuerza recuerda a la nave desde el lugar que partió hacia su última misión el 16 de abril de 1982.

A metros del muelle que lo recuerda con su nombre y un código QR que devuelve toda su historia, el crucero recibe sendos homenajes del arma que lo incorporó a finales de la década del 50, después de haber participado de la Segunda Guerra Mundial.

“Movilizada por un profundo sentido de respeto, la Flota de Mar cumple con su deber y su obligación institucional, mediante esta ceremonia” dijo al público su comandante el contralmirante Carlos Maria Allievi.

“Es ofrecer un sentido homenaje a todos los tripulantes del Crucero ARA General Belgrano y en especial a los familiares de los tripulantes caídos en ese hundimiento” destacó el oficial naval. Muchos de ellos asistieron, como todos los años, a la primera de las ceremonias con las que el Comando de Operaciones de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada (COAA) recuerda el ataque inglés en la base naval de Puerto Belgrano.

Tuvo lugar a metros del edificio de la Flota de Mar y con el destructor ARA Hércules de fondo. Allievi recordó el nombre Fénix con el que se recibió al Crucero de la marina norteamericana y evocó su “resurgir de las cenizas”.

A metros del cenotafio que evoca a los caídos, donde se dejaron decenas de flores y nuevas placas, hubo también palabras de acompañamiento y evocación para los sobrevivientes, que no solo lograron eludir los dos torpedos que alcanzaron la nave, sino también las largas horas de incertidumbre a bordo de las balsas en las que lograron refugiarse, en medio del frío y un oleaje impiadoso.

La labor del Destructor ARA Bouchard fue clave en la tarea de rescate. Integrantes de su tripulación como Héctor García, asistieron al acto. “También fuimos alcanzados por el ataque del enemigo y por fortuna, logramos zafar” dijo el veterano a Clarin, mientras era reclamado por sus compañeros para sumarse a las fotos grupales que se tomaban junto al recuerdo del Belgrano.

“Nuestra misión en aquellos años era asistir al crucero y así lo hicimos con quienes sobrevivieron al ataque. Y esa labor continua hasta hoy acompañando a sus familiares y estar aquí con ellos” agregó García, con emoción. Con los miembros de la tripulación con su gorra insignia y formando un círculo, para oír una arenga recordatoria, el grupo se desconcentró y marchó hacia la plaza Centenario.

En el amplio espacio, frente a una de las calles principales de la ciudad de Punta Alta, la base abrió sus puertas para que la comunidad pudiera sumarse al recuerdo del Crucero.