“¡Poné la de Malvinas!”: la historia del chofer de micro escolar que les hace escuchar himnos y marchas patrias a los chicos

Juan José Morales, oriundo de Villa Tesei, tomó hace unos meses la iniciativa de musicalizar los traslados de alumnos a una escuela de Hurlingham con las canciones patrias junto a las de sus artistas favoritos. Así, logró que los chicos se aprendieron la letra completa de la mayoría de los himnos.

24 Abril de 2022 13.14

Durante 2020, Juan José Morales tuvo que improvisar: la pandemia le truncó la ilusión de arrancar nuevos desafíos personales. El micro escolar Mercedes Benz no podía ser utilizado como tal durante las medidas de confinamiento, y el hombre decidió remover los asientos para transformar el vehículo en un camión de carga y descarga de productos del Mercado Central.

Seguramente jamás imaginó por entonces que, en un lapso de dos años, un video suyo de poco más de un minuto se haría viral en todas las redes sociales y se replicaría en varios medios de comunicación. Como si fuera poco, ese material se dio mientras Morales se desarrollaba en el rubro que había imaginado al abordar el nuevo proyecto laboral de su vida: a bordo de un micro lleno de alumnos.

 Morales se ganó gran parte de la atención pública de la Argentina luego de que se viralizara un video del traslado de los estudiantes de la escuela Nº 3 Mariano Moreno de Hurlingham en el que el chofer les pasa Marchas e himnos patrios a los alumnos y en el que se ve a los chicos felices con esa alternativa musical.

“¡Poné la de Malvinas, poné la de Malvinas!”, se convirtió quizás en la frase más emblemática que quedará de la viralización del material de Morales en la red social Tik Tok. Se trata del pedido de los alumnos para que el chofer pusiera en los parlantes del micro las estrofas de la canción conmemorativa de la guerra ocurrida en 1982.

El conductor, oriundo de Villa Tesei, aseguró en varias entrevistas que escenas como la registrada en el video se repiten todos los días a bordo de su micro.

Durante los primeros viajes, Morales contó que reproducía para los alumnos de los turnos mañana y tarde una playlist compuesta de los artistas que ellos más escuchaban, como María Becerra, Tini, L-Gante, Bizarrap y Duki. Sin embargo, en vísperas de las fiestas patrias, empezó a notar que los estudiantes no sabían de memoria las letras de los himnos y de las marchas.

Así, surgió una propuesta que los alumnos no pudieron rechazar. Se trataba de un juego: les dijo que haría una competencia entre los alumnos del turno tarde y los del turno mañana para ver quiénes se aprendían las letras de las marchas más rápido. Morales les enseñaba alguna marcha o himno y el premio para los ganadores era un alfajor para comer en el desayuno o la merienda.

Así como ocurrió a través de las generaciones, las marchas preferidas de los alumnos fueron las de San Lorenzo, Malvinas, “Aurora” y el himno a Sarmiento.

De manera inmediata, las respuestas de los usuarios de las redes ante la alternativa de música para los viajes de Morales fue una cantidad descomunal de elogios.

“Este chofer ya enseñó más que todo el Ministerio de Educación”, “muchas personas del ámbito educativo deberían aprender de este hombre para saber cómo acercarles este tipo de canciones a los chicos más chicos”, “necesitamos más personas como él”, “me muero de emoción al escuchar cómo cantan esos chicos el himnos a las Malvinas”, son algunos de los comentarios vertidos por los usuarios en las diferentes redes sociales argentinas.

Según el propio conductor, es muy importante que los estudiantes de la escuela Mariano Moreno puedan acercarse a hechos históricos de la Argentina a través de la música. Aseguró que la clave está en saber equilibrar los temas que ponen en el micro; si sólo se escucharan himnos y marchas, tampoco tendría la misma respuesta en los estudiantes, quienes inevitablemente se aburrirían.

Y así nomás, Juan José Morales encontró también a través de la música la herramienta para poder darle un toque de distinción único al micro Mercedes Benz 2004 que se compró hace dos años. Tanto él como su esposa Débora, quien es la celadora del colegio y generalmente lo acompaña durante los trayectos de una hora y media, encontraron en ese micro escolar la manera de conectar y hasta educar a los alumnos fuera de las paredes de la escuela.