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A 46 años de la dictadura militar, el Pato Fillol confesó la amenaza que le hizo un almirante tras el Mundial

El almirante Carlos Lacoste puso un arma sobre el escritorio y amenazó al arquero para que renovara su contrato con River, tras seis meses de haber ganado la Copa del Mundo de 1978.

01 Noviembre de 2022 02.24

Hubo un episodio extradeportivo ocurrido seis meses después del Mundial 78 del que nadie supo nada hasta que el Ubaldo Matildo Fillol lo expuso a través de un tremendo relato. Se trató de la feroz amenaza de un militar con mucho poder en aquellos años del autodenominado Proceso de Reorganización Nacional: el almirante Carlos Lacoste.

Corría el mes de enero de 1979 y River no conseguía que Fillol firmara la renovación de su contrato. En ese contexto, el arquero tuvo una reunión a solas con el almirante Lacoste, quien había sido presidente del Ente Autárquico Mundial 1978 (EAM 78), que se encargó de la organización de la Copa del Mundo, y hombre de enorme poder en aquellos tiempos de dictadura militar.

"El abrazo del alma", un símbolo del Mundial 78 (Foto de El Gráfico).
"El abrazo del alma", un símbolo del Mundial 78 (Foto de El Gráfico).

Después de que Fillol le dijera en la cara que no renovaría su contrato en los términos planteados por la dirigencia millonaria, Lacoste lo amenazó para que cambiara su actitud, sacó un revólver de su cintura y lo puso sobre el escritorio, dando a entender bien a las claras lo que podría pasarle al arquero si mantenía su posición rebelde ante la propuesta de River.

El Pato le había preguntado en carácter de qué Lacoste le pedía que renovara su vínculo con River, ya que no era directivo de la institución, y el almirante le dijo que lo hacía como socio honorario del club. Como si hiciera falta meterle más miedo, el militar miró a los ojos a Fillol y le dijo: “Miré, se la voy a hacer corta, si yo quiero levanto un teléfono y, en menos de lo que tarda en enfriarse el café que está tomando, usted desaparece”.

 

El tremendo relato del Pato Fillol: “Usted desaparece”

 

En la tremenda confesión que hizo en su autobiografía agrega una frase del almirante que eriza la piel de solo leerla: “Usted desaparece, Fillol, y no lo encuentran más. O, en el mejor de los casos, lo encontrarán en un baldío. Sepa que no tengo problema en hacer lo que digo que haré”.

La reacción de Fillol fue levantarse de la silla y decirle a Lacoste que daba por terminada la charla. El militar, a los gritos, le ordenó que volviera a sentarse. Una vez que el Pato regresó, el almirante le dijo que ya podía irse pero porque él se lo ordenaba. “¡Acá mando yo! Usted se va cuando se lo ordene y no cuando quiera. Le voy a enseñar quién manda en este país”, gritó el titular del EAM 78.

 

De las amenazas a los hechos: golpearon al padre del Pato Fillol

 

Poco tiempo después ocurrió un hecho que afectó mucho al Pato: “Un día estaba en casa y apareció mi viejo todo golpeado. Era esa banda de asesinos que me estaba presionando para que firme. Todo eso me quedó, me hizo mucho daño y ahora que lo puedo contar en el libro siento que me saqué un peso de encima. Fue algo que me lastimó mucho en la vida”.

El almirante Carlos Lacoste con la vedette Graciela Alfano.
El almirante Carlos Lacoste con la vedette Graciela Alfano.

Ubaldo Matildo Fillol, uno de los mejores arqueros argentinos de todos los tiempos, tuvo una actuación consagratoria en el Mundial 78. Además de jugar en muy buen nivel durante todos los partidos y tener un rol fundamental ante Polonia –le atajó un penal a Deyna cuando estaban 0 a 0, antes de los goles de Kempes-, sus intervenciones en la final ante Holanda lo pusieron en lo más alto de la consideración.

La dirigencia de River quería retenerlo para tenerlo en el equipo en 1979, pero la negociación se había estancado porque Fillol decía que no le respetaban lo que le habían prometido. En ese momento crucial de la negociación fue que apareció en escena Lacoste para aplicar la táctica del miedo y forzar al futbolista a aceptar las condiciones propuestas por los directivos.

Durante años nadie supo nada de este tema, pero Fillol decidió sacarlo a la luz en su libro autobiográfico, en el que también se encargó de dejar en claro que ni él ni sus compañeros de la Selección estaban al tanto de lo que hacían los militares y que solo se limitaban a defender los colores argentinos en la cancha.