• Dólar
  • BNA $165.75 ~ $173.75
  • BLUE $309.00 ~ $313.00
  • TURISTA $272.25 ~ $285.45

32 C ° ST 31.77 °

Unión Radio 91.3 en vivo

Chris Martin en Argentina: Compró una guitarra, le rebotó la tarjeta y se comió un alfajor triple

El cantante estuvo en una tienda de instrumentos de Buenos Aires donde tocaron De música ligera, una de Oasis y Isn't she lovely, de Stevie Wonder. Quienes presenciaron el momento no superan el asombro por haber conocido al líder del consagrado grupo Coldplay.

28 Octubre de 2022 12.31

Los chicos que recibieron a Chris Martin en la tienda de música en Talcahuano al 140 aún no superan el asombro y la emoción de haber conocido al líder de Coldplay. “No sabíamos qué ofrecerle”, contó Lucca Nievas, uno de los empleados.

Lucca Nievas y Samu Báez son empleados de la tienda y también son músicos. Lucca toca el bajo en una banda pop llamada Hey Oliver y Samu toca la batería en la banda de punk y rock Sullivan. Ambos vivieron la tarde de su vida, tocaron De música ligera, una de Oasis y Isn't she lovely, de Stevie Wonder.

El video se viralizó en Twitter, cuando Emiliano Nievas -otro de los empleados- publicó una foto con el artista y los videos en los que zapó con los chicos. “Típico que estás trabajando y viene Chris Martín de Coldplay”, bromeó Emiliano.

 

Chris Martin entró a una tienda de instrumentos y no lo atendieron

 

El líder de Coldplay paseaba por la zona, junto con un hombre y una mujer de su equipo, y había entrado a otra tienda de música, pero no lo atendieron y llegó al local en el 140.

Samu no lo reconoció al instante, pero volvió a asomarse. “Al toque salí y cuando hicimos contacto visual, él me ve”, recordó el baterista. Chris Martin lo saludó con el pulgar arriba y el chico no tuvo más dudas. “Entró y dijo que estaba buscando una guitarra. No lo podíamos creer, quedamos los dos en shock”, aseguró el joven.

No sabíamos qué ofrecerle y vino, nos saludó”, relató Lucca. “Encima, le comentaba a Chris que hace dos días le había ido a ver a River y él decía 'Oh, gracias, muchas gracias'. Agarró una guitarra de las que están colgadas, le gustó una y se la llevó. Era una Yamaha acústica, la última que quedaba. No era de las más caras”.

 

A Chris Martin no le alcanzaba la plata para pagar la guitarra

 

Eligió una Yamaha acústica de 130.000 pesos. “No sabemos por qué le gustó esa. Claramente, no estaba buscando un instrumento, andaba por la vida repartiendo felicidad a la gente”, apuntó Samu.

El momento de pagar fue uno de los más graciosos: “La tarjeta rebotó, (Chris Martin no tenía el DNI y el postnet no funcionó. No llegaba con el efectivo, la persona que estaba con él tuvo que dar su tarjeta. Luego bromeó, 'chicos, quédense con el cambio'”, detalló Samu. El cantante también le regaló unos palos de batería a un chico que entró justo en ese momento, pero que no lo reconoció. “El chico les decía a sus amigos: 'Un señor me regaló los palos'”, aseguró el baterista.

En medio de la conversación, Martin se enteró de que los dos jóvenes tocaban en bandas, les preguntó qué instrumentos tocaban y los invitó a zapar. “Nosotros no sabíamos qué hacer ni qué tocar”, aseguró Samu. “No sabía qué hacer, enchufé el bajo, no sé cómo. Nos preguntó qué queríamos tocar. Samu le dijo Yellow y él dijo 'no, Coldplay no', y le dijo bueno, una de Oasis”, contó Lucca.

 

Después de zapar, Chris Martin se comió un alfajor triple

 

“Y al toque la sacó (la canción de Oasis)”, continuó Samu. Luego, tocaron De música ligera. “Chris dijo 'una más' y se sentó al piano”, sumó Lucca.

“Justo llegó en la hora de la merienda, así que probó un Fantoche triple y se volvió loco”, agregó el baterista. Chris Martin no probó el mate, pero se deleitó con el alfajor. Conversó un rato con los jóvenes en una combinación de español e inglés. “Le preguntamos si le gusta el fútbol; dijo que no tiene ningún club, los respeta a todos”, detalló Lucca, quien agregó que el cantante les pidió el mail para enviarles entradas para uno de los recitales que faltan. Samu le pidió que fueara a un concierto de su banda, pero Chris tuvo que declinar la invitación: “Tengo un pequeñito compromiso”, bromeó el artista.